cláusulas abusivas más comunes
En la vida cotidiana firmamos contratos constantemente: alquileres, créditos, telefonía, servicios digitales. El problema es que muchos contienen cláusulas abusivas que perjudican al consumidor.
Una cláusula abusiva es aquella que genera un desequilibrio injusto entre las partes. Por ejemplo, penalizaciones excesivas, renuncia a derechos legales o modificaciones unilaterales del contrato.
La ley de protección al consumidor establece que estas cláusulas pueden ser nulas, incluso si fueron firmadas. Nadie puede renunciar a derechos básicos por contrato.
Entre las más comunes están las cláusulas de permanencia excesiva, intereses desproporcionados y limitaciones al derecho a reclamar.nsequat faucibus luctus volutpat senectus montes.
Consumidor
El consumidor tiene derecho a recibir información clara y comprensible antes de firmar. Si el contrato es confuso o engañoso, puede impugnarse.
Revisar, preguntar y asesorarse antes de firmar evita problemas futuros. Un contrato no debe ser una trampa legal.





